Contenido de valor, ¿qué es y cómo crearlo?

 

Un contenido de valor es una pieza de comunicación que aporta beneficios al público objetivo al que va dirigido. Es fundamental que no pase desapercibido.

Para ello tiene que estar cuidado y ser relevante porque si no lo está, es lo mismo que si no existiese. Por eso, el usuario que visita tu sitio web tiene que encontrarse con un contenido de calidad ya que, si le gusta, puede compartirlo en su web o redes sociales haciendo que más personas o incluso, futuros clientes lleguen a tu web y puedan ver los servicios que la empresa presta.

¿Qué hacer para crear un contenido de valor?

Un contenido de valor es un contenido útil, por eso si lo es para tu audiencia lo es para ti.

Lo más importante que debe tener contener un post es:

  1. Información rápida y útil. Redactar un artículo antes que la competencia es un plus que puede ser muy positivo.
  2. Calidad, ante todo. Copiar contenido es perjudicial para tu web por dos motivos:
    1. Penaliza el posicionamiento orgánico (SEO) en buscadores.
    2. Puede provocar una crisis de reputación.
  3. Veracidad del contenido. Publicar un contenido falso puede llegar a crear un bulo que perjudique, y mucho, la reputación de tu empresa. Por eso, si se citan fuentes se debe comprobar antes que sean fiables.

Por otra parte, si queremos que nuestro contenido sea de calidad, nos sirva para el branding de nuestro negocio y que sea compartido en otras webs y redes sociales, nunca debemos realizar alguna de las siguientes acciones:

  1. Información falsa. Tienes que estar seguro que los datos o información que proporciones sean ciertas. Como recomendación contrastar diversas fuentes y triangular información.
  2. Errores ortográficos. Antes de publicar revisa la ortografía y sintaxis. No dejes que un buen contenido pierda valor por contener erratas.
  3. Enlaces rotos. En el caso de incluir links en tus posts comprueba que apunten correctamente a las direcciones electrónicas a las que apunten. Si con el tiempo detectas que algún enlace no es válido, modifícalo o elimínalo cuanto antes para no frustrar al usuario o para que no te afecte negativamente al SEO de tu portal web.

¿Post de 2.000 palabras?

Crear y publicar un post extenso es algo complicado e incluso puede llegar a ser una tarea bastante aburrida si no entendemos ciertos conceptos. Por eso, redactar post de 2.000 palabras o más, si se hace de manera adecuada y correcta, puede llegar a dar buenos resultados, alcanzando un buen posicionamiento en buscadores sobre determinadas palabras clave.

Si ya tienes alguna idea sobre la que escribir, pero no sabes qué orden debe llevar, te dejamos las secciones más importantes que debe contener para mantener un orden:

  1. Introducción. Contextualiza el contenido, pon antecedentes, introduce el concepto en los primeros párrafos.
  2. Descripción. Describe el concepto. Ofrece detalles interesantes. Trata de aportar alguna novedad.
  3. Ventajas. Haz un listado con los principales beneficios que ofrece.
  4. Inconvenientes. Señala las limitaciones, dificultades o problemas que pueden encontrar.
  5. Conclusión y breve opinión personal. Ofrece tus impresiones sobre la temática y destaca los puntos principales.
  6. Ejemplos (casos prácticos). Selecciona casos de uso cercanos para que los usuarios se puedan hacer una idea de qué tratas de transmitir.

Tiempo de permanencia y lectura

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Para WordPress, existen plugins que hacen y muestran una estimación sobre el tiempo de permanencia y lectura que puede tardar un usuario en permanecer en la web y leer el post. Pero cuidado, porque mostrar esos datos puede ser un poco perjudicial.

Por un lado, ese tipo de información puede ser de gran atracción para el lector y así aumentan el tiempo que pasan en tu sitio web. Pero, si la publicación es muy extensa y toma varios minutos en leerla, el efecto de mostrar esos datos es negativo ya que la tasa de abandono puede ser muy alta.

Recuerda también que existen diversas métricas e indicadores que nos ofrecen información si el contenido que estamos generando es de valor, tanto Google Analytics como las herramientas analíticas de las redes sociales (Facebook Insights, Twitter Analytics, etc) nos proporcionan: tiempo de permanencia en la página, tasa de rebote, número de “me gusta” y “favoritos”, comparticiones y retweets, número de comentarios y calidad de los mismos, etc.

Si tenemos en cuenta éstas métricas podremos planificar los siguientes siguiendo el patrón de los que hayan alcanzado mayor éxito en términos de conversiones, alcance, posicionamiento, etc, de manera que estén alineadas a nuestros objetivos de negocio.

 

¿Y vosotros qué entendéis por contenido de calidad? ¿Tenéis alguna estrategia para desarrollar contenidos de valor? Si es así, estaremos encantados que compartas tus experiencias en los comentarios.

 

www.segundaplanta.com

 

El sistema de círculos en la estrategia de contenidos

El sistema de círculos es una técnica para la fase inicial de la estrategia de contenidos, en el momento de la creación de las ideas, del brainstorming, pero que nos va a servir a lo largo del desarrollo de todas las tácticas y las acciones.

Desde hace algún tiempo, venimos desarrollando en Segunda Planta una técnica en las estrategias de contenidos que vamos perfeccionando con el paso del tiempo y el transcurrir de los clientes. Se trata del sistema de círculos de contenidos divididos en bloques temáticos, que es una representación gráfica para facilitar la tarea de creación y ordenación de los contenidos, así como la implementación de las palabras clave, su calendarización, el tono y el formato que usamos para cada uno de ellos y el lugar que ocupa en el embudo de conversión. Asimismo, con las últimas incorporaciones de esta técnica, tenemos en cuenta el target al que nos dirigimos y el canal donde reproducimos el contenido.

En definitiva, es una forma sencilla y rápida de elaborar un esquema de la estrategia de contenidos fácilmente inteligible y muy práctico para explicarlo a clientes o alumnos.

¿Cómo funciona el sistema de círculos?

El dibujo muestra diversos círculos que se agrupan de forma concéntrica, en cuyo centro se encuentra, en un círculo más grande que el resto: la temática principal, o bien, el nombre de la marca. Por ejemplo, para Aguafría, una marca que comercializa fuentes y dispensadores de agua, podríamos escribir en el centro cualquiera de estos dos términos, o el propio nombre Aguafría. En definitiva, definimos la marca en el centro del dibujo.

A continuación, en el siguiente nivel, introducimos las funcionalidades principales, los rasgos característicos, las especialidades de nuestra empresa o marca. En el ejemplo que nos atañe añadiríamos ‘Dispensadores de agua’, ‘Fuentes de agua’, ‘Fuentes de red’, ‘Filtros’, ‘Salud’, ‘Usos del agua’… Es decir, cualquiera de los temas de los que podríamos hablar en nuestro blog, que tuvieran relación directa con nuestro negocio y que, además, nos ayudara a posicionar.

Cada uno de estos círculos de segundo nivel enlaza, a su vez, con más círculos satélites. Se trata ahora de encontrar temas más específicos directamente relacionados con cada uno de los círculos del segundo nivel. ¿Qué tipos de fuentes de agua tenemos? ¿Cómo funcionan? ¿Qué propiedades tienen los distintos tipos de fuentes? Por ejemplo, en ‘Fuentes de agua’ podríamos hablar de ‘Funcionamiento’, ‘Usos’, ‘Beneficios’, ‘Tipos’, etcétera. De esta forma, podemos continuar con cada uno de los círculos y repitiendo el proceso, hasta llegar a términos tan concretos y diversos como queramos. Cada una de estas palabras pueden servirnos de keywords o como base para encontrarlas.

Con un ejercicio de reflexión que puede desarrollarse en distintos momentos nos encontramos con infinidad de frentes abiertos: la fase de la idea en la creación de contenidos está más que planteada con este sistema. Pero el sistema de círculos ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y ahora lo perfilamos de forma más exhaustiva.

La cuadratura del sistema de círculos

El círculo está planteado. Pero no es el final: en un mismo esquema (que planteamos con forma de cuadro anexo a la gráfica con distintos apartados que se detallan a continuación) podremos afinar nuestra estrategia de contenidos. Esto no significa que este sea el desarrollo estratégico de cada punto, sino que nos servimos de ellos para completar nuestra estrategia de contenidos.

  • Palabras clave: Cada uno de los círculos más pequeños, como hemos anticipado, nos ayuda a encontrar la referencia para la búsqueda de palabras clave. Para cada uno de esos círculos —aunque también para los demás círculos interiores— realizamos un estudio de palabras que queremos posicionar. Podemos ayudarnos, por ejemplo, de la herramienta SEMrush. Por lo tanto, esta técnica puede también ser útil para el estudio de keywords.
  • Formato: En función de la tipología de contenido a la que nos enfrentemos, pueden servirnos diferentes formatos para su difusión. Así, el texto, el vídeo, la imagen, la infografía, la presentación, el ebook… no todos los formatos serán los más adecuados para todos los tipos de contenidos ni todos los contenidos aceptarán cualquier tipo de formato. Podemos asignarlo por círculos, o bien, combinar a lo largo del tiempo los distintos formatos en los diversos contenidos. Por ejemplo, para comunicar el tamaño de las fuentes de agua podemos utilizar imágenes donde se indiquen las medidas de forma integrada. Ya sabríamos, en ese caso, que cada vez que nuestros contenidos traten sobre el tamaño de las fuentes, lo ideal es editar una fotografía añadiéndole información. Esto nos ayudará a calendarizar el contenido.
  • Calendarización: Ordenamos en un cuadro aparte los contenidos de forma genérica en un calendario. Es decir, no se trata de especificar de forma exhaustiva los contenidos que saldrán a la luz cada día en cada uno de los canales, sino de hacer un esquema global para conocer las necesidades de comunicación en el corto y medio plazo, plasmando semanal o, quizás, diariamente, de qué queremos o necesitamos hablar siendo conscientes de nuestro calendario comercial. Es durante la elaboración de esta tarea cuando hemos de diseñar nuestra estrategia en torno al embudo de conversión, y saber qué paso se corresponde con cada una de las fases del mismo. Somos así capaces de visualizar la evolución necesaria y el paso por las fases, una a una, utilizando para ello las técnicas más efectivas.
  • Tono: Como nos ocurría con el formato, no podemos transmitir todos los contenidos con el mismo tono. Necesitamos adaptar nuestro discurso a:
    • Fase del embudo de conversión
    • Formato
    • Target
    • Canal
    • Circunstancias
  • Target: En el cuadro anexo al círculo de contenidos también podemos agregar el público objetivo. Es posible que no todo nuestro contenido esté destinado al mismo segmento de público, y que, por muy sutil que sea la diferencia, podamos establecer distintos tipos de target, lo que nos ayudará, a su vez, a perfilar canales y tono.
  • Canal: Por último, establecemos los canales a través de los que vamos a difundir los contenidos propuestos. El formato influirá directamente en la elección de los canales, así como el público objetivo al que vayan destinados los contenidos.

La importancia de crear presentaciones de calidad

Hoy en día es fundamental para las distintas empresas vender visualmente su servicio o producto, y por este motivo es muy importante saber crear la presentación perfecta a la hora de mostrar nuestro dossier al posible cliente.

Es preciso crear presentaciones de calidad, claras y que despejen cualquier duda que pueda quedar en la mente del cliente, haciendo fácil de recordar el mensaje que hemos intentado transmitir con nuestra ponencia.

Por ello, queremos mostraros algunas claves para lograr que nuestra presentación sea todo un éxito.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, cuando vamos a ver a un cliente para exponerle lo que le vamos a ofrecer, éste lo que quiere, al fín y al cabo, es tener una idea lo más clara posible y lo más completa de lo que vamos a hacer por él y las necesidades que vamos a satisfacer, además de, por supuesto, cómo lo vamos a hacer.
Por lo tanto, es imprescindible para nosotros realizar una presentación lo más sencilla posible, sin que sea recargada en material o en contenido, de forma que su atención no se vea distraída por elementos que no nos interesa mostrar.

Menos es más, es decir, es preferible incluir en nuestra presentación los puntos claves y luego desarrollarlos nosotros de viva voz a crear un dossier con muchísimo contenido que cree en el posible cliente una sensación de agobio.

La idea de sencillez para llegar a nuestro cliente es lo que debe primar en la presentación de nuestros servicios, por lo que también debemos trasladar ese aspecto al documento, incluyendo frases cortas sin mucha subordinación, resaltando las palabras clave y añadiendo párrafos breves que permitan centrar la atención del cliente en lo realmente importante.

Por otro lado, la elección de la tipografía es crucial para que tengamos éxito. Deberemos escoger cuidadosamente el tipo de letra, ya que debe facilitar la lectura, como por ejemplo, Sans Seriff, y evitar aquellas que nos puedan restar credibilidad o seriedad como empresa o profesional, como las Comic Sans o Algerian.

Algo que también debemos tener en cuenta es qué colores vamos a usar en nuestra presentación, ya que de ellos dependerá que la lectura sea más fácil. Usemos colores que den un aspecto limpio a nuestro documento, y huyamos de cualquier combinación que resulte incómoda de leer.

Por último, está bien darle más valor a nuestra presentación con recursos varios como imagenes, vídeos o capturas de pantalla, pero siempre teniendo en mente el objetivo de no convertir nuestro dossier en meras imagenes, y huyendo de recursos de mala calidad y que contengan marcas de agua, ya que eso nos dará una imagen pobre a los ojos del cliente.

Debemos pensar siempre que una presentación es lo que nos puede abrir las puertas de un nuevo cliente, y por eso es necesario que pongamos en ella todos nuestros sentidos.

Reputación, más importante de lo que pensamos

Permitidme que empiece el post con una pregunta:

¿Os importa lo que la gente piense de vosotros en las Redes Sociales? 

Si alguien ha respondido que no, mejor que no entre en el ámbito del Social Media. Casi total seguridad, va a fracasar.

Aunque estemos muy seguros de nosotros y no nos importe demasiado la opinión que otros tengan de nosotros, en Redes Sociales eso no debe ser así, de hecho, debe ser todo lo contrario, debemos tener muy claro que los demás deben tener una visión positiva de nosotros, ya que todo el entorno dospuntocero y lo relacionado con los Medios Sociales se alimenta de esto: la reputación.

Al tratarse de un mundo en el que las interacciones se dan mediante medios digitales, necesitamos algo que nos permita saber que aquella persona con la que nos relacionamos es de confianza, y eso es lo que hace la reputación.

Antes de seguir os pregunto: ¿Qué es para vosotros tener una buena reputación?

Os pongo un ejemplo:

Estamos en la Francia del rey Luis XVIII o en la España del Capitán Alatriste, como prefiráis. La sociedad tiene preceptos fundamentales que es necesario seguir, entre ellos, la honorabilidad y la buena reputación son fundamentales. Lo peor que nos puede pasar es que atenten contra ellas o que ofrezcamos una imagen negativa para los demás por algún acto deshonroso que cometamos, y si esto ocurre, nuestra honra y nuestro honor difícilmente podrá quedar restablecida.

Los caballeros y las damas son juzgados por su reputación, por lo que los demás piensan de ellos, y sin un buen concepto de los demás, su condición de nobles queda reducido a nada, por lo que deben estar expectantes y atentos a cada paso que dan, para no caer en el pozo de la deshonra.

Los nobles ganaban su reputación y su condición de honorables realizando actos honrosos y manteniendo una buena actitud, llevando una vida impecable.

Volvamos a nuestro tiempo: el Social Media es exactamente igual. Los demás usuarios valoran por encima de todo el poder confiar en el profesional con el que interaccionan, y su buena reputación es fundamental para ser considerado, valga la redundancia, un buen profesional, de confianza y como un punto de referencia.

La reputación es lo que nos avala ante los demás, y eso se consigue con nuestro buen hacer y nuestro trabajo diario.

¿Qué pasa si tenemos, por contra, una mala reputación? 

Seremos rechazados como profesionales y no conseguiremos los objetivos marcados, tanto si representamos a una marca, con lo cual los efectos pueden ser devastadores, como si nos representamos a nosotros mismos.

Hay que tener extremo cuidado en no dañar nuestra reputación, ya que, como alguien me dijo una vez, es como la virginidad, sólo se pierde una vez.

Si ya hemos sufrido esto, la pérdida o daño de la reputación, o si ha sucedido algo que la pone en peligro, debemos estar preparados, tener un plan que cubra esta contingencia perfectamente consensuado con los departamentos correspondientes, si somos empresa, o, si trabajamos por nuestra cuenta, perfectamente estructurado y pensado para estos casos.

Hay quien afirma que en Internet y en Redes Sociales lo importante es que hablen de tí, no importa si bien o mal. Eso no es cierto. En Social Media el objetivo es que hablen de nosotros, pero bien, lo mejor posible, de lo contrario, tendremos un problema grande.

¿Tú qué opinas? ¿Sabes qué reputación tienes?

Los ojos de un niño

Aprovechando que la paternidad nos sobrevuela a varios miembros de esta agencia  y que todo lo referente a «gadgets» infantiles son un tema recurrente por esta oficina en lo últimos tiempos, queremos compartir con vosotros esta onírica campaña Leer más