Entradas

Lo que el Social Media se llevó

Aunque ya sabemos que el Social Media no es nada nuevo y que, simplemente, es una adaptación a los nuevos tiempos y a los nuevos medios de lo que existía hace veinte años en el mundo del marketing y la empresa, sí que ha abierto la puerta a nuevas actitudes.

En la actualidad existe una tendencia a deshechar todo lo que no es digital, desde periódicos hasta libros, y a ensalzar las virtudes y beneficios de todo lo tecnológico y lo dospuntocero debido a su gran capacidad de ser social. No nos engañemos, lo Social es Trendy, se lleva.

Estamos en la era del Human Media, del Social Media dirigido a lo humano, y de la colaboración, lo que se lleva cada día a un punto diferente.

Las empresas se han visto obligadas a subirse al carro de esta nueva ola, teniendo que adaptarse a marchas forzadas a lo dospuntocero, por lo que aún pelean a diario muchas para implantar los medios que la presencia en Social Media requiere, aunque, siendo sinceros, les cuesta mucho trabajo, pero saben lo necesario que es para ellas.

La mentalidad ha cambiado con el advenimiento de las Redes Sociales: los profesionales y empresas se han dado cuenta de que aquí hay negocio, pero no sólo de eso, sino de que es una parte fundamental del mismo.

El modelo de la empresa unopuntocero es algo caduco y obsoleto y hoy en día es rechazado por la mayor parte de profesionales que se dedican al mundo de las Redes Sociales: una empresa que no considera a sus clientes, que no crea contenido virtual para ofrecerlo de forma gratuíta y altruista (aparentemente, puesto que detrás de esta acción hay una estrategia de posicionamiento como fuente de información o influenciadores), una marca que no viva por y para su audiencia tiene los días contados (para los más despistados, os recomiendo que volváis a leer el Manifiesto Cluetrain). Ahora es el consumidor quien ha dado un paso al frente y tiene la sartén por el mango: ya no se conforma con comprar el producto que le impone la marca mediante la publicidad, sino que es él quien toma la iniciativa y se informa acerca de ese producto. Es prescriptor y consumidor. Es el prosumer.

Por este cambio de actitud en el consumidor las marcas y empresas se ven en la imperiosa necesidad y obligación de ofrecer algo de calidad y de entablar una relación de confianza con su clientela, su audiencia, y mimar y cuidar cada paso que da. Además, la empresa sabe bien que el consumidor expresará su descontento, y que la crítica puede correr como la pólvora, en las Redes Sociales, puesto que somos mucho más proclives a contar siempre lo malo que lo bueno.

Si hay algo que el Social Media se ha llevado ha sido la creencia de que el canal unidireccional era el único posible y la creencia de que los clientes no podían ser otra cosa que el target de sus acciones comerciales.

¿Qué pensáis? ¿Qué otras cosas se ha llevado el Social Media?

Claves para un Plan Estratégico de Marketing en la empresa

Cómo vimos en un post anterior, lo primero que tenemos que valorar como empresarios es el objetivo de negocio que queremos cumplir y si nuestro público objetivo se encuentra en estos canales.

Una vez decidido que el objetivo es estratégico y que nuestros potenciales usuarios/clientes están en los canales sociales, pasaremos a elaborar el plan estratégico de marketing, el cual, en líneas generales, el cual, en líneas generales, puede tener la siguiente estructura:

Objetivos del plan: definición de objetivos a corto, medio y largo plazo. (No debemos olvidar que deben ser concretos, medibles y realizables en un periodo de tiempo).

Definición de nuestro público objetivo: segmentar a nuestro target en función de los objetivos perseguidos. Acto seguido, implementaremos acciones específicas para cada uno de ellos. Identificaremos a líderes de opinión e influenciadores y estableceremos lazos de comunicación con ellos.

Análisis del entorno: estudio de nuestro entorno general (factores económicos, políticos, legales, socio-culturales, ecológicos y tecnológicos) y nuestro entorno específico (competidores, proveedores, clientes, partners) y cómo nos afecta.

Análisis interno: análisis de cómo está nuestra organización (organigrama, jerarquía, toma de decisiones, etc) Para ello será beneficioso  realizar un análisis DAFO de nuestra empresa: conocer los recursos con los que partimos, evaluar al personal en función de sus conocimientos, capacidades, competencias y motivaciones así como  detectar posibles miembros que puedan desarrollar el plan (por ejemplo, personas que podamos implicar, personas que podamos reciclar para otras acciones, etc)

Análisis externo: lo ideal es investigar a nuestra competencia directa, ver lo que funciona y lo que no. Conocer las mejores prácticas, tratar de aplicarlas a nuestro negocio si cubren el objetivo fijado, y aplicar mejoras y nuestra impronta de empresa (en definitiva buscamos que la acción funcione, goce de creatividad y lleve impreso el ADN de nuestra organización).

Recursos materiales y humanos (debemos ser conscientes de que tenemos un presupuesto limitado y que debemos optimizar los recursos materiales y el esfuerzo del equipo humano implicado en el plan)

Medición: algunas preguntas que nos tendremos que formular y responder serán: qué vamos a medir, para qué vamos a medir, cómo vamos a medir, con qué herramientas, quién va medir, cuándo vamos a medir. La medición puede ser cuantitativa y cualitativa.

Establecimiento de mecanismos de control y supervisión: qué indicadores vamos a establecer para saber si vamos bien o mal en la ejecución de nuestra estrategia.

Elección de los canales y medios: tras el análisis e investigación podremos determinar los espacios y canales más adecuados para llegar a lograr los objetivos perseguidos.

Planificación de las acciones a realizar: trasladar el plan a un calendario, fijando qué se va a hacer, quién lo va a hacer, cuándo se va a hacer, qué recursos implica, qué resultados se obtienen y qué mejoras podemos aplicar al sistema.

Definición de la línea editorial y estrategia de contenidos en blogs y redes sociales: establecer qué contenidos vamos a desarrollar, cuál va a ser nuestro modelo de presencia en los canales, cómo vamos a contestar a los usuarios.

Establecer un protocolo de uso de las redes sociales en la empresa: es interesante desarrollar un manual que fije lo que está aconsejado y lo que no por parte de los empleados de nuestra empresa y la elaboración de un plan de gestión de crisis (contar con un protocolo de actuación ante posibles ataques o situaciones de riesgo).

Timing: establecer el calendario del plan y las acciones y supervisar el comportamiento de las acciones, los posibles desvíos, las mejoras que podemos aplicar al sistema.

Evaluación: establecimiento de los indicadores claves, momentos de la evaluación (si se va a hacer en determinados periodos o de forma continua), quién va a evaluar.

Propuestas de mejora y acciones específicas: batería de propuestas y acciones concretas derivadas de la ejecución de nuestro plan.

De la aplicación del plan, tendremos un documento estratégico y una experiencia acumulada que nos permitirá proceder a la elaboración de un nuevo plan retroalimentado del anterior pero con una mayor experiencia y bagaje, que nos permitirá profundizar en la elección de nuevos metas y objetivos para seguir progresando en nuestra organización.

Nuestra recomendación es que antes de abordar acciones, nos detengamos el tiempo necesario en determinar los objetivos y establecer la estrategia y el plan para alcanzarlos, pero que ello no nos lleve a la parálisis empresarial, solo las organizaciones que se ponen en marcha son capaces de avanzar y por experiencia propia cuantos más caminos hayamos andado más destrezas y capacidades dispondremos para seguir progresando.

Los 9 Factores Claves para tener Éxito con la Estrategia de Marketing en nuestra Empresa

Los 9 Factores Claves para tener Éxito con la Estrategia de Marketing en nuestra Empresa 1

 

Me animo a escribir este post porque con frecuencia son muchos los directivos que me consultan cuáles son las claves del éxito para implementar una estrategia y obtener beneficios para su empresa, y mi respuesta es la siguiente: es fácil nombrar las claves, lo realmente difícil es llevarlas a cabo”.

Para empezar, y como detallábamos en anteriores posts, la solución está en operar de modo estratégico, hacer un correcto análisis y diagnóstico, trabajar en un documento que recoja todos los aspectos, implementar el plan estratégico y aplicar las mejoras y los conocimientos adquiridos en un sistema cíclico.

A mi parecer las claves fundamentales son:

–      Sentido común: tenemos que calibrar cuál va a ser el impacto de nuestro plan de marketing (en caso de disponer de él) y cómo va a incidir en nuestra organización.

–      Determinar los objetivos que queremos cumplir (mientras más concretos seamos y más claro tengamos para qué vamos a hacer las cosas, mucho mejor)

–      Calibrar expectativas: no podemos esperar que el Plan de Marketing salve nuestra empresa si no tenemos un buen producto o servicio que satisfaga al mercado, asi como tampoco podemos esperar triplicar las ventas con nuestras acciones en un mes por gastarnos 100 € en SEM o por abrir un blog y perfiles en redes sociales. Debemos conocer el sector, nuestra competencia, nuestro público objetivo y elaborar una adecuada estrategia, y establecer expectativas, objetivos y esperar unos resultados acordes a lo establecido. Si implementamos el plan y no se alcanzan las metas debemos analizar el proceso y establecer las medidas correctoras oportunas.

–      Transparencia: ello implica que informemos a los distintos públicos de una manera veraz, tanto internos: dirección de nuestra empresa, compañeros, responsables de departamentos, técnicos, etc., como externos: público objetivo, audiencia en general, partners y colaboradores, proveedores, etc.

–      Constancia: si pretendemos obtener resultados debemos ser conscientes que se va a requerir tiempo, un esfuerzo continuado en el tiempo y la implicación por parte de todos los responsables del proyecto.

–      Personal cualificado: si pretendemos obtener resultados debemos ser conscientes que se va a requerir tiempo, un esfuerzo continuado en el tiempo y la implicación por parte de todos los responsables del proyecto. Tenemos varias opciones, hacerlo con personal competente (conocimientos, experiencias y actitudes) de nuestra organización, formar a nuestro equipo, o bien contratar a personal externo (bien de manera permanente, bien de forma circunstancial hasta que nuestro equipo esté preparado para llevarlo a cabo con éxito)

–      Presupuesto: tenemos que ser conscientes que hacer las cosas implica recursos personales y en ocasiones inversiones materiales o en herramientas. Si pretendemos hacer un ambicioso plan y no le dotamos de recursos, se quedará en ideas que no se llevarán a la práctica o en intentos fallidos. (Por destacar un factor clave: generar contenido de valor para nuestro blog o redes sociales implica un considerable esfuerzo, al cual hay que dedicar bastantes horas).

–      Coherencia corporativa con nuestra marca: todo lo que vayamos a implementar en nuestro plan estratégico tiene que responder a los objetivos de negocio de nuestra empresa, y tiene que tener coherencia con el ADN de nuestra organización (y recordar que no hay distinción entre el mundo on-line y off-line, son parte de una misma realidad a menudo compleja).

–      Integración con los procesos de nuestra empresa: cuando planteamos desarrollar acciones de marketing a menudo afecta al resto de departamentos de nuestra organización. Por ello, debemos diseñar los flujos de procesos adecuados.

>>> Principal objetivo del Marketing (ver) 

Si tienes alguna clave que te parezca crucial y quieres aportarlas en los comentarios, estaremos encantados de irlas  

Y si te ha gustado, te agradeceríamos que lo compartas para que más gente se sume al debate 😉